La ventana de mis ojos

Espacio de una memoria desajustada.


17 junio, 2012

¿Podremos aprender a volar?























“El capitalismo moderno necesita hombres que cooperen mansamente y en gran número; que quieran consumir cada vez más; y cuyos gustos estén estandarizados y puedan modificarse y anticiparse fácilmente. Necesita hombres que se sientan libres e independientes, no sometidos a ninguna autoridad, principio o conciencia moral – dispuestos, empero, a que los manejen, a hacer lo que se espera de ellos, a encajar sin dificultades en la maquinaria social‐; a los que se pueda guiar sin recurrir a la fuerza, conducir, sin líderes, impulsar sin finalidad alguna –excepto la de cumplir, apresurarse, funcionar, seguir adelante.
¿Cuál es el resultado? El hombre moderno está enajenado de sí mismo, de sus semejantes y de la naturaleza.”

Erich Fromm  (El arte de amar)




16 junio, 2012

15 junio, 2012

14 junio, 2012

Varado en el color



Érase una vez. / Una mariposa blanca
que era la reina de todas / las mariposas del alba.
Se posaba en los jardines / sobre las flores más bellas
y le susurraba historias / al clavel y la violeta.
Feliz la mariposilla / presumidilla y coqueta
parecía una flor de almendro / mecida por brisa fresca.
Mas llegó un coleccionista / mañana de primavera,
y sobre un jazmín en flor / aprisionó a nuestra reina.
La clavó con alfileres / sobre cartulina negra,
y la llevó a su museo / de breves bellezas muertas.
Las mariposas del alba / lloraban por la floresta.
En un clavel se posó / una mariposa blanca
y el clavel se molestó.
Blanca la mariposa y rojo el clavel,
rojo como los labios
de quien yo sé.

Manuel Molina Jiménez (Un cuento para mi niño)






12 junio, 2012

Timelapse La ventana indiscreta (Jeff Desom)




Otro poco de calma, camarada;
un mucho inmenso, septentrional, completo,
feroz, de calma chica,
al servicio menor de cada triunfo
y en la audaz servidumbre del fracaso.

Embriaguez te sobra, y no hay
tanta locura en la razón, como este
tu raciocinio muscular, y no hay
más racional error que tu experiencia.

Pero, hablando más claro
y pensándolo en oro, eres de acero,
a condición que no seas
tonto y rehúses
entusiasmarte por la muerte tanto
y por la vida, con tu sola tumba.

Necesario es que sepas
contener tu volumen sin correr, sin afligirte,
tu realidad molecular entera
y más allá, la marcha de tus vivas
y más acá, tus mueras legendarios.

Eres de acero, como dicen,
con tal que no tiembles y no vayas
a reventar, compadre
de mi cálculo, enfático ahijado
de mis sales luminosas!

Anda, no más; resuelve,
considera tu crisis, suma, sigue,
tájala, bájala, ájala;
el destino, las energías íntimas, los catorce
versículos del pan: ¡cuántos diplomas
y poderes, al borde fehaciente de tu arranque!
¡Cuánto detalle en síntesis, contigo!
¡Cuánta presión idéntica, a tus pies!
¡Cuánto rigor y cuánto patrocinio!

Es idiota
ese método de padecimiento,
esa luz modulada y virulenta,
si con sólo la calma haces señales
serias, características, fatales.

Vamos a ver, hombre;
cuéntame lo que me pasa,
que yo, aunque grite, estoy siempre a tus órdenes.


César Vallejo  (OTRO POCO DE CALMA, CAMARADA) 



11 junio, 2012

Las palabras & Entrevista con David Carson



En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al 
aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos 
que creen saberlo todo estarán bien equipados para un 
mundo que ya no existe”




09 junio, 2012

Miquel Martí i Pol -- "Ara Mateix"



AHORA MISMO

Ahora mismo enhebro esta aguja
con hilo de un propósito que callo
y empiezo a remendar. De los prodigios
que insignes taumaturgos anunciaran
Ninguno se ha cumplido, y pasa el tiempo.
De nada a poco, cara al viento siempre,
que camino de angustia y de silencios.
Mejor saber que estamos donde estamos,
fijar los pies en tierra y proclamarnos
herederos de un tiempo de renuncias
en el que el ruido ahoga las palabras
y la vida en espejos deformados.
de nada valen quejas ni añoranzas,
ni la melancolía displicente
puesta como jersey o por corbata
al salir a la calle. Poseemos
apenas el espacio de la historia
concreta que nos toca, y un minúsculo
lugar para vivirla. Nuevamente
pongámonos en pie y que nuestra voz
solemnemente y clara vuelva a oírse.
Que todos puedan escuchar quien somos.
y al final, que se vista cada uno
como bien le parezca y ¡a la calle!
que está por hacer todo, y es posible.

1

Pensemos clara esta quietud que extiende
impensadas resonancias. Pensémosla
clara y sugeridora, que nos llene
el espacio concreto de ahora mismo,
donde no hay ningún tipo de sorpresa
y todo es viejo, y triste, y necesario.

La hoja la pasamos hace tiempo,
y algunos leen en la misma página.

2

Quizá el secreto es que ya no hay secreto
y hemos hecho el camino tantas veces
que nadie se sorprende; pues, quizás
precisamos romper esta rutina
con gestos sin mesura, algo sublime
que a la historia pudiera dar la vuelta.

También, quizás, lo poco que tenemos
no hemos sabido usar como es preciso.



3

Con mucha lentitud gira la noria
y el agua, hasta después de años y siglos,
no alcanza la altitud donde, gloriosa,
proclama claridad en todos los ámbitos.
Con mucha lentitud bajan entonces
los arcaduces a buscar más agua.

La historia así se escribe, y el saberlo
no decepciona ni sorprende a nadie.

4

Con frecuencia excesiva nos volvemos
mostrando angustia y desfallecimientos.
La añoranza nos chupa la mirada
y hiela el sentimiento. De entre todas,
ésta es la más obscura soledad,
la más feroz, amarga y persistente.

Hay que saberlo y, aun así, pensar
el futuro posible y luminoso.

5

¿Quién sino todos – cada cual por turno –
podríamos crear desde estos límites
el ámbito de luz que exalta el viento,
el espacio de viento de la voz?
nos compromete en público la vida;
en público y con todos los indicios.

Seremos lo que queramos. En vano,
si el fuego justifica, lo eludimos.

6

No hay lugar, nombre, espacio suficiente
para que se replante la arboleda,
ni río que nos alce, curso arriba,
por sobre del olvido. Bien sabemos
que no hay campos abiertos al retorno
ni surcos en el mar cuando hay peligro.

Construyamos, de piedra, en los caminos
señales de profunda plenitud.

7

Compartimos ansias y misterios
arraigados secreta y noblemente
en el tiempo en que ocurre nuestra vida.
Compartiremos desazón, proyectos,
placer, dolor, con suma dignidad,
agua y sed, el amor y el desamor.

Todo está junto, y más, ha de valernos
secreto aplomo, ansiada claridad.

8

Con sufrimiento y en clave de tiempo.
Podríamos vencer, así en la lucha
que libramos desde hace tanto tiempo.
clave de tiempo, en soledad quizás,
acumulando en cada cual la fuerza
de todos, proyectándola hacia fuera.

Surco tras surco en el mar cotidiano,
paso tras paso, voluntad de aurora.

9

Ni ponientes solemnes ni levantes
lujuriosos. Nos vale más saber
que no hay grandes misterios, ningún pájaro
de alas inmensas que nos guarde; nada
de lo que tantas veces proclamaron
con la voz terca obscuros adivinos.

Pongamos mano sobre mano. El tiempo
conferirá dureza a cada gesto.

10

Preservamos del tiempo y del olvido
la integridad de ámbitos y proyectos
donde nos vimos crecer y luchar.
Y hoy, ¿qué rechazo obscuro, qué pereza
echa a perder la renovada furia
que nos hacía casi ansiar la lucha?

Nos llama, hirviente, al fondo de los años,
la luz de un tiempo expectante y frondoso.

11

Convertiremos el silencio en oro
y en fuego las palabras. En la piel
del retorno la lluvia se acumula
y el afán borra privilegios. Lentos
emergemos del pozo, hiedra arriba,
y no al amparo de calamidades.

Cambiamos en amor el dolor viejo
y a la historia, solemnes, lo legamos.







08 junio, 2012

Tengo un sueño (Martin Luther King)




Tengo un sueño, un solo

sueño, seguir soñando.

Soñar con la libertad, soñar

con la justicia, soñar con la

igualdad y ojalá!!… ya no

tuviera necesidad de soñarlas.

Soñar a mis hijos, grandes,

sanos, felices, volando

con sus alas,

sin olvidar nunca el nido.

Soñar con el amor con

amar y ser amado

dando todo sin medirlo

recibiendo todo sin pedirlo.

Soñar con la paz en el mundo,

en mi país… en mi mismo,

y quién sabe cuál es

más difícil de alcanzar.

Soñar que mis cabellos

que ralean y se blanquean

no impidan que mi mente

y mi corazón sigan jóvenes,

y se animen a la aventura,

sigan niños y conserven la

capacidad de jugar.

Soñar que tendré la fuerza,

la voluntad y el coraje

para ayudar a concretar mis

sueños en lugar de pedir por

milagros que no merecería.

Soñar que cuando llegue al

final podré decir

que viví soñando y que

mi vida fue un sueño soñado

en una larga y plácida noche

de la eternidad.



07 junio, 2012

La Luna - Jaime Sabines



La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas.
Es buena como hipnótico y sedante
y también alivia
a los que se han intoxicado de filosofía.
Un pedazo de luna en el bolsillo
es mejor amuleto que la pata de conejo:
sirve para encontrar a quien se ama,
para ser rico sin que lo sepa nadie
y para alejar a los médicos y las clínicas.
Se puede dar de postre a los niños
cuando no se han dormido,
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir.

Pon una hoja tierna de la luna
debajo de tu almohada
y mirarás lo que quieras ver.
Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
para cuando te ahogues,
y dale la llave de la luna
a los presos y a los desencantados.
Para los condenados a muerte
y para los condenados a vida
no hay mejor estimulante que la luna
en dosis precisas y controladas