La ventana de mis ojos

Espacio de una memoria desajustada.


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07 septiembre, 2014

Somos lo que somos...




Yo soy el Individuo.
Primero viví en una roca
(Allí grabé algunas figuras).
Luego busqué un lugar más apropiado.
Yo soy el Individuo.
Primero tuve que procurarme alimentos,
Buscar peces, pájaros, buscar leña
(Ya me preocuparía de los demás asuntos).
Hacer una fogata,
Leña, leña, dónde encontrar un poco de leña,
Algo de leña para hacer una fogata,
Yo soy el Individuo.
Al mismo tiempo me pregunté,
Fui a un abismo lleno de aire;
Me respondió una voz:
Yo soy el Individuo.
Después traté de cambiarme a otra roca,
Allí también grabé figuras,
Grabé un río, búfalos,
Grabé una serpiente
Yo soy el Individuo.
Pero no. Me aburrí de las cosas que hacía,
El fuego me molestaba,
Quería ver más,
Yo soy el Individuo.
Bajé a un valle regado por un río,
Allí encontré lo que necesitaba,
Encontré un pueblo salvaje,
Una tribu,
Yo soy el Individuo.
Vi que allí se hacían algunas cosas,
Figuras grababan en las rocas,
Hacían fuego, ¡también hacían fuego!
Yo soy el Individuo.
Me preguntaron que de dónde venía.
Contesté que sí, que no tenía planes determinados,
Contesté que no, que de allí en adelante.
Bien.
Tomé entonces un trozo de piedra que encontré en un río
Y empecé a trabajar con ella,
Empecé a pulirla,
De ella hice una parte de mi propia vida.
Pero esto es demasiado largo.
Corté unos árboles para navegar,
Buscaba peces,
Buscaba diferentes cosas,
(Yo soy el Individuo).
Hasta que me empecé a aburrir nuevamente.
Las tempestades aburren,
Los truenos, los relámpagos,
Yo soy el Individuo.
Bien. Me puse a pensar un poco,
Preguntas estúpidas se me venían a la cabeza.
Falsos problemas.
Entonces empecé a vagar por unos bosques.
Llegué a un árbol y a otro árbol;
Llegué a una fuente,
A una fosa en que se veían alguans ratas:
Aquí vengo yo, dije entonces,
¿Habéis visto por aquí una tribu,
Un pueblo salvaje que hace fuego?
De este modo me desplacé hacia el oeste
Acompañado por otros seres,
O más bien solo.
Para ver hay que creer, me decían,
Yo soy el Individuo.
Formas veía en la obscuridad,
Nubes tal vez,
Tal vez veía nubes, veía relámpagos,
A todo esto habían pasado ya varios días,
Yo me sentía morir;
Inventé unas máquinas,
Construí relojes,
Armas, vehículos,
Yo soy el Individuo.
Apenas tenía tiempo para enterrar a mis muertos,
Apenas tenía tiempo para sembrar,
Yo soy el Individuo.
Años más tarde concebí unas cosas,
Unas formas,
Crucé las fronteras
Y permanecí fijo en una especie de nicho,
En una barca que navegó cuarenta días,
Cuarenta noches,
Yo soy el Individuo.
Luego vinieron unas sequías,
Vinieron unas guerras,
Tipos de color entraron al valle,
Pero yo debía seguir adelante,
Debía producir.
Produje ciencia, verdades inmutables,
Produje tanagras,
Di a luz libros de miles de páginas,
Se me inchó la cara,
Construí un fonógrafo,
La máquina de coser,
Empezaron a aparecer los primeros automóviles,
Yo soy el Individuo.
Alguien segregaba planetas,
¡Arboles segregaba!
Pero yo segregaba herramientas,
Muebles, útiles de escritorio,
Yo soy el Individuo.
Se construyeron también ciudades,
Rutas
Instituciones religiosas pasaron de moda,
Buscaban dicha, buscaban felicidad,
Yo soy el Individuo.
Después me dediqué mejor a viajar,
A practicar, a practicar idiomas,
Idiomas,
Yo soy el Individuo.
Miré por una cerradura,
Sí, miré, qué digo, miré,
Para salir de la duda miré,
Detrás de unas cortinas,
Yo soy el Individuo.
Bien.
Mejor es tal vez que vuelva a ese valle,
A esa roca que me sirvió de hogar,
Y empiece a grabar de nuevo,
De atrás para adelante grabar
El mundo al revés.                                                             
Pero no: la vida no tiene sentido.

Nicanor Parra  (Soliloquio Del Individuo)




15 agosto, 2012

Cristóbal Vila (Inspiration)






REGLA No. 1: No hay reglas. Hay tantas maneras de hacer 
una película como cineastas potenciales. Es una forma 
abierta. Como sea, yo personalmente no sería capaz de 
decirle a nadie qué hacer o cómo hacer algo. Para mí es 
como decirle a alguien cuáles deberían ser sus creencias 
religiosas. A la mierda. Eso va en contra de mi filosofía 
personal – esto es más un código que una serie de reglas. 
Por lo tanto, olvídate de las “reglas” que estás leyendo en 
este momento y considéralas más bien simples notas para 
mí mismo. Uno debería hacer sus propias “notas” porque 
no hay una única forma de hacer nada. Si alguien te dice 
que hay una única forma, su forma, aléjate de él tan 
rápido como puedas, tanto física como filosóficamente.

REGLA No. 2: No te dejes agarrar de esos hijos de puta. 
Ellos no pueden ni ayudarte ni dejar de ayudarte, pero sí 
pueden detenerte. La gente que financia películas, 
distribuye películas, promueve películas y exhibe películas 
no son cineastas. No están interesados en permitir que los 
cineastas definan y dicten la forma en que hacen sus 
cosas, así que los cineastas no debemos tener ningún 
interés en permitirles dictar la forma en que se hace una 
película. Carga un arma si es necesario.

Además, evita a los diletantes a toda costa. Siempre hay 
personas por ahí que sólo quieren meterse a hacer cine 
para volverse ricas, para volverse famosas o para tener 
sexo. Generalmente saben tanto de cómo hacer cine como 
George W. Bush de combate cuerpo a cuerpo.

REGLA No. 3: La producción está ahí para servir a la 
película. La película no está ahí para servir a la 
producción. Desafortunadamente en el mundo del cine 
esto se da casi universalmente al revés. La película no se 
hace para servir al presupuesto, al cronograma o a las 
hojas de vida de los involucrados. A los cineastas que no 
entienden esto deberían colgarlos de los tobillos y 
preguntarles por qué de pronto el cielo está para abajo.

REGLA No. 4: El cine es un proceso de colaboración. 
Tienes la oportunidad de trabajar con otros cuyas mentes 
e ideas pueden ser más fuertes que las tuyas. Asegúrate 
de que se mantengan enfocados en su propia función y no 
en el trabajo de alguien más, o será un desastre. Pero 
trata a todos tus colaboradores como iguales y con 
respeto. Un asistente de producción que está deteniendo 
el tráfico para que el equipo técnico pueda rodar un plano 
no es menos importante que los actores en escena, el 
director de fotografía, el director de arte o el director. 
Las jerarquías son para aquellos cuyos egos están inflados 
o fuera de control o para la gente que está en el ejército. 
Aquellos con los que eliges colaborar, si escoges bien, 
pueden elevar la calidad y el contenido de tu película a un 
nivel mucho más alto de lo que cualquiera hubiera podido 
imaginarse por sí solo. Si no quieres trabajar con otras 
personas pinta un cuadro o escribe un libro (y si quieres 
ser un maldito dictador parece que por estos días lo único 
que hay que hacer es meterse a la política…).

REGLA No. 5: Nada es original. Roba de cualquier sitio que 
te llene de inspiración o alimente tu imaginación. Devora 
películas viejas, películas nuevas, música, libros, pinturas, 
fotografías, poemas, sueños, conversaciones 
intrascendentes, arquitectura, puentes, señales de 
tránsito, árboles, nubes, ríos, luces y sombras. Selecciona 
para robar solamente aquellas cosas que le hablen 
directamente a tu alma. Si lo haces, tu trabajo (y tu robo) 
será auténtico. La autenticidad es invaluable; la 
originalidad no existe. Y no te preocupes en ocultar tu 
robo – celébralo si hace falta. En cualquier caso recuerda 
siempre lo que dijo Jean-Luc Godard: “De lo que se trata 
no es de dónde tomas las cosas, sino de a dónde las 
llevas”.

Jim Jarmusch  (Las reglas de oro)





14 junio, 2012

Varado en el color



Érase una vez. / Una mariposa blanca
que era la reina de todas / las mariposas del alba.
Se posaba en los jardines / sobre las flores más bellas
y le susurraba historias / al clavel y la violeta.
Feliz la mariposilla / presumidilla y coqueta
parecía una flor de almendro / mecida por brisa fresca.
Mas llegó un coleccionista / mañana de primavera,
y sobre un jazmín en flor / aprisionó a nuestra reina.
La clavó con alfileres / sobre cartulina negra,
y la llevó a su museo / de breves bellezas muertas.
Las mariposas del alba / lloraban por la floresta.
En un clavel se posó / una mariposa blanca
y el clavel se molestó.
Blanca la mariposa y rojo el clavel,
rojo como los labios
de quien yo sé.

Manuel Molina Jiménez (Un cuento para mi niño)






11 junio, 2012

Las palabras & Entrevista con David Carson



En tiempos de cambio, quienes estén abiertos al 
aprendizaje se adueñarán del futuro, mientras que aquellos 
que creen saberlo todo estarán bien equipados para un 
mundo que ya no existe”




06 junio, 2012

¿Qué gigantes? dijo Sancho Panza





El tiempo pasa y la sabiduría permanece. Cambia de formas 

y de ritos, pero en todos los tiempos reposa sobre el mismo 

fundamento: la incorporación del hombre a la naturaleza, al 

ritmo cósmico. Podrán llegar tiempos inquietos que 

reclamen una y otra vez la emancipación del hombre de ese 

orden, pero esa seudoliberación siempre conduce a la 

esclavitud, igual que el hombre actual, muy emancipado, es 

esclavo abúlico del dinero y de la máquina.